España consolidó su estilo de juego en el Mundial 2026, con una defensa alta y extremos punzantes. El centro del campo, liderado por Rodri y Oyarzabal, mostró un rombo móvil que dominó el centro. El equipo mantuvo su plan a lo largo del torneo, adaptándose a cada rival y manteniendo la coherencia táctica.
Fuente: elpais.com



