El fútbol del país abandonó la furia y avanzó hacia el éxito a partir de la Quinta del Buitre y el Dream Team de Cruyff y ahora encuentra la guía de Rodri.

El efecto Cruyff fue decisivo en la competición de clubes y por extensión en la Roja. No ha habido seguramente un fenómeno que haya tenido un mayor impacto en el juego junto con el protagonizado por la Quinta del Buitre, un colectivo al que no siempre se da la importancia merecida por no ganar la Copa de Europa.

El punto de partida del éxito fue la selección de Luis que ganó la Eurocopa 2008. Xavi fue elegido mejor jugador de un torneo en el que el seleccionador prescindió de Raúl y apostó por un pelotón de pequeños volantes como Iniesta, Cazorla, Cesc o Silva.

El modelo, sin embargo, no asegura el triunfo porque España ha tardado 16 años en volver a la final del Mundial después del agotamiento de Brasil 2014 y el extravío de Rusia 2018.

La clave está en la elección de unos jugadores que saben interpretar el juego y, por tanto, entender que el gol es una consecuencia de la posición, la posesión y la presión, tres claves que nacen en la divisoria, indispensables para el fútbol total de España.


Fuente: elpais.com

Crédito de imagen: El País