La defensa de Cilia Flores, esposa del ex mandatario venezolano Nicolás Maduro, presentó ante el tribunal federal de Nueva York una solicitud para que la acusada espere el juicio en arresto domiciliario por motivos de salud. La petición incluye la propuesta de trasladarla a una residencia privada en la ciudad y someterla a un régimen de custodia con guardias armados, pulsera GPS, visitas restringidas y llamadas intervenidas.
La Fiscalía de Estados Unidos se opuso a la solicitud, argumentando que la salud de Flores ha empeorado durante su detención y que la acusada se ha negado a someterse a los procedimientos diagnósticos recomendados por los médicos. En documentos judiciales, la Fiscalía sostiene que la negativa de la acusada a realizarse un cateterismo y otros exámenes ha provocado una situación de dificultad médica que ahora utiliza como argumento para solicitar su liberación.
Según la defensa, Flores ha sufrido episodios de dolor en el pecho, arritmias, dificultades para respirar y una pérdida de peso significativa desde su detención el 3 de enero de 2026. Los abogados también ofrecieron que los costos del traslado y la custodia en arresto domiciliario sean asumidos por la imputada y propusieron la retención de su pasaporte como condición.
La prueba de esfuerzo realizada el 23 de abril de 2026 en el Brooklyn Hospital Center registró un episodio de taquicardia ventricular, según los escritos presentados en la causa. La defensa afirma que la acusada necesita tratamiento especializado que no puede recibir en la cárcel.
El juez Alvin Hellerstein ordenó que Flores fuese sometida a chequeos médicos para evaluar su salud cardíaca. La defensa y la Fiscalía presentan versiones contrastantes sobre la causa del empeoramiento de la salud de la acusada y su idoneidad para esperar el juicio fuera de prisión.
Fuente: elpais.com



