El Gobierno de Trump ha adquirido dos centros de detención en California con capacidad para 4.500 personas, a pesar de las denuncias por el trato denigrante a los migrantes. Los centros, ubicados en California City y Otay Mesa, han sido objeto de críticas por sus condiciones de reclusión y el trato que reciben los detenidos.
En el centro de Otay Mesa, se aplica una norma que obliga a los detenidos a someterse a registros al desnudo después de cada visita no legal en la que haya existido contacto físico. Esta medida ha sido calificada de denigrante y ha generado críticas por parte de los derechos humanos.
Por otro lado, el centro de California City ha sido criticado por sus condiciones de reclusión, incluyendo temperaturas extremadamente frías y filtraciones durante las épocas de lluvia. Los detenidos han denunciado también la falta de atención médica y la mala calidad de la comida.
Fuente: elpais.com



