La decisión del presidente nicaragüense Daniel Ortega de eliminar las elecciones en su país ha generado una oleada de críticas en la región. Los gobiernos de Guatemala, Costa Rica y Panamá han expresado su rechazo a la medida, considerándola un ataque a los principios democráticos.

La Cancillería panameña convocó a consultas a su embajador en Nicaragua y expresó su profundo rechazo a la eliminación de las elecciones en Nicaragua. El Gobierno de Costa Rica también reafirmó su compromiso con la democracia y el respeto al orden constitucional.

El secretario general de la OEA, Alberto Ramdin, dijo que el régimen nicaragüense ha abandonado la democracia, incluso la apariencia de la misma. El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, acusó a Ortega de reprimir las libertades civiles y políticas del país.


Fuente: elpais.com