El 7 de octubre de 2023 a las 6:29 de la mañana hubo un ataque que marcó un antes y un después en Israel.
Desde aquel fatídico momento, el país ha pasado a ser mucho más atormentado y desconcertado, con una nueva normalidad de conflicto que afecta a todos sus habitantes.
La violencia se ha extendido a diversas regiones, con incursiones en el sur del Líbano, ocupación de zonas en Siria y la captura de parte de la franja de Gaza.
El ataque también ha provocado un aumento de la tensión interna, con la población viviendo en un estado de alerta constante y la presencia de una guerra indefinida.
El impacto psicológico ha sido profundo, con un alto índice de suicidios y la necesidad de atención especializada que se ve limitada por la escasez de profesionales.
La sociedad israelí enfrenta la pérdida de inocencia y la necesidad de reconstruir la confianza y la seguridad interna tras los eventos del 7 de octubre.
Fuente: elpais.com



