Guillermo Fuentes fue uno de los cuatro supervivientes de una torre de 96 apartamentos que se desplomó en La Guaira. Llevaba tres meses casado con Yeli, quien murió en el sismo.
El 24 de junio, mientras se encontraba en su habitación, el terremoto lo atrapó. Se aferró a una columna y sintió miedo por primera vez en su vida. Con el edificio al revés y un pie atrapado, logró liberarse tras una fuerza enorme.
Después de salir, se encontró en la acera tirado como un muerto. Fue recogido al día siguiente y se refugió en una carpa en los campos de golf de Caraballeda, a pocos metros del edificio.
Guillermo perdió a su esposa y a 17 familiares de la familia de Yeli. Se siente solo, sin teléfono y preocupado por sus hermanos que viven en otros estados.
En el refugio, psicólogos voluntarios de organizaciones como Psicólogos Sin Fronteras brindan primeros auxilios psicológicos. Se observa un trauma colectivo con síntomas de miedo, ansiedad, pánico e impotencia.
Un pastor evangélico acoge a Guillermo y a otros sobrevivientes, ofreciendo apoyo espiritual y la posibilidad de trabajar como albañil para reconstruir sus vidas.
Fuente: elpais.com
Crédito de imagen: El País



