El presidente Abelardo de la Espriella ha puesto en el centro de su agenda una política de mano dura, presentando cifras diarias de capturas, incautaciones de estupefacientes y erradicación de coca.
Desde el 7 de agosto, el gobierno reporta 17.692 capturas, 75.613 kg de drogas incautadas, 1.821 armas fuera de circulación y 1.590,4 hectáreas de coca erradicadas.
Esta estrategia de seguridad se alinea con la política de Nayib Bukele en El Salvador y con la postura de Javier Milei en Argentina, generando un debate sobre la efectividad y los costos de una agenda militarizada.
Al mismo tiempo, el presidente ha decidido aplazar los recortes presupuestarios que se habían previsto, citando la necesidad de un ajuste fiscal que no se ha detallado aún.
La decisión ha generado críticas entre los partidos de derecha, que exigen la presentación de la Ley de Ajuste Fiscal para clarificar cómo se financiará el gasto y qué recortes se implementarán.
Fuente: elpais.com



